Somos:Proyecto permanente, sin objetivos finales ni delimitaciones definitivas, mitad reflexión formal sobre el entorno del arte y la cultura, mitad juego de intercambio de opiniones, como piezas de un ajedrez ...
Breve semblanza de Llorenç Barber, o hacia un sonar de relente e incertidumbres
Tras una formación reglada ad usum, eso sí entreverada de búsquedas y escarceos voluntariosos de lo que a fines de los años 60 llamabamos músicas de vanguardia, el tropiezo con el hacer de Fluxus, que en España toma el nombre de ZAJ, y que no era sino la puesta en práctica de algunas de las teorías y práxis postuladas por John Cage, dió con un todavía adulescens proponer grupal –el Grup Actum– protominimalísta, protoaccional y con pretensiones de revolución mediante el hacer sonoro, algo más tarde (1976) Llorenç Barber entra en contacto con el London Musicians Collective de Londres y con el proponer contextual y sounscapista de Murray Schafer.
Es a partir de aquí desde donde crea el Taller de Música Mundana, un taller donde se practica y busca el sonar en contacto con el exterior, y donde el frágil tempus fugit de los clásicos se entrevera con el sonar de las distancias, los impromptus, los desplazamientos y la plurifocalidad. Hijo de todo este muy plural y abierto sonar será el fértil encuentro con las campanas, (y su ancestral narrar los más hondos tránsitos de grupos e individuos) y así es como nacen los Conciertos de Campanas, pero también con el tiempo los Conciertos-Naumáquias, los De Sol a Sol, los Conciertos de los Sentidos, los festivos conciertos-muchedumbre con Multitud de Bandas, etc.
Desde 1988 hasta hoy, cientos de propuestas son puestas en acción, cívica y desmesuradamente, en mas de 30 países. De entre ellos, destacan los conciertos en nuestra América Latina, en donde no es extraño que ciertos ciudadanos conciertos hayan sido vividos por cientos de miles de personas que acuden atraídas por un son que les es particularmente singular y que despierta en ellos resonancias insondables. Por supuesto que este modo de hacer habrá de explicitarse intelectualmente mediante artículos, proclamas y ensayos que acompañan un hacer sin mucha reflexión en nuestros medios intelectuales y artísticos.
Hoy en día, tras el despertar atractivo de lo que se ha dado en denominar arte público, ya comienza a sonar familiar este andar por los afueras de los auditorios, tan herméticos y poco accesibles para tanta gente que no se halla especialmente llamada a visitarlos y gozar de sus, por otro lado, excelentes "composiciones".
La noción de arte, música, autor, intérprete, oidor etc, es ámpliamente cuestionada desde un hacer como el que este músico-sin-bordes propone y practica.
Adelante pues: el mundo, el cosmos, es nuestra orquesta. Y, atender el sonar en cualquier circunstancia y situación es tarea de verdaderos ciudadanos hombres reales y mundanos"
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